Cómo lo calculamos
Usamos una referencia muy extendida: unos 35 ml por kilo de peso al día, más medio litro por cada hora de ejercicio.
Esta cifra incluye toda el agua que tomas, no solo la que bebes: la fruta, la verdura, la sopa o la leche también cuentan.
Con calor, fiebre, embarazo o lactancia necesitas más. Si tienes problemas renales o cardiacos, sigue lo que te indique tu médico.